Fondos inmobiliarios: oportunidad para diversificar la inversión
Modificado
17/09/2020

Históricamente, el sector inmobiliario ha sido reconocido como un segmento de inversión, con baja correlación con otros tipos de inversiones tradicionales y con menor volatilidad que lo hace atractivo a inversionistas individuales e institucionales, pues, en un horizonte de mediano y largo plazo, genera valor mediante la explotación económica de los activos inmobiliarios y su valorización, además de la confianza que genera tener inmuebles como respaldo.


Los fondos inmobiliarios son catalogados como inversiones alternativas que ofrecen un portafolio de inversión diversificado, con la oportunidad de un flujo de caja periódico, y los beneficios de la valorización de una propiedad inmobiliaria, sin la responsabilidad directa de poseer y operar una propiedad.


Estos vehículos de inversión son liderados por gestores profesionales con amplia experiencia y conocimiento especializado, que buscan consolidar un portafolio de inversiones en activos inmobiliarios  de conformidad con la tesis de inversión definida, propendiendo por diversifica según tipo de activos, localización geográfica, etapa de desarrollo y usuario final, entre otras variables, razón por la cual se constituyen en una alternativa de inversión con una relación riesgo-retorno superior, en comparación con adquirir una sola propiedad, en una ubicación, con un único inquilino.


Los fondos ofrecen muchos beneficios a los inversionistas entre los que se encuentran, el riesgo reducido, alternativas de liquidez parcial, oferta diversificada de activos, entre otros, además de contar con el respaldo de agentes especializados en la administración y operación de las inversiones inmobiliarias, lo que potencialmente les permite alcanzar sus objetivos de inversión más rápidamente.


En la coyuntura actual, este sector no ha sido ajeno a los efectos de esta crisis; si bien el segmento industrial y logístico, particularmente, ha estado muy estable, hay otros como el comercial que si se ha visto afectado en mayor proporción. No obstante, en función de la calidad de los activos inmobiliarios, vemos en un horizonte de mediano y largo plazo, que la explotación económica de tales activos irá retomando su dinámica, con ajustes necesarios de adaptación a la nueva realidad.